Octava parte
Tráfico de armas, responsabilidad evadida por Estados Unidos
MARIO MARTINI
VIII
- Ingresan al país lanzacohetes tierra-tierra y ametralladoras Barret calibre 50 milímetros, capaces de atravesar blindajes convencionales; lanzagranadas y lanzacohetes de fabricación rusa tipo RPG-2, RPG-7 y RPG-18
Mientras las fuerzas del orden se debaten en una lucha cada vez más sanguinaria, el tráfico de armas hacia México es otro delito importante que fortalece al crimen organizado, aseguró en declaración pública el general Jorge Serrano, director de la Unidad Especializada de Lucha contra el Terrorismo y el Tráfico de Armas y Municiones, adscrita a la Procuraduría General de la República (PGR).
“Atacar este ilícito no es sencillo ya que, en primer lugar, en regiones como América Latina no hay datos precisos sobre el fenómeno”, precisa la activista británica Rebecca Peters, directora de la Red Internacional contra el Tráfico de Armas Ligeras (IANSA). Datos de Amnistía Internacional revelados recientemente señalan que en el mundo hay cerca de 640 millones de armas convencionales (pistolas, granadas, subametralladoras, fusiles, lanzagranadas), cuyo tráfico es incontrolable. Autoridades mexicanas reconocieron que hay en el país unos 15 millones de armas ilegales.
Estadísticas de la dependencia señalan que la posesión, el tráfico y el uso de armamento exclusivo de las fuerzas armadas representan actualmente el 15 por ciento de los delitos federales cometidos en todo el país, lo que equivale a un promedio de mil 200 ilícitos relacionados con tráfico o posesión de armas. Los estados con mayor índice de este delito son Tamaulipas, sobre todo Nuevo Laredo; Jalisco, Baja California, Distrito Federal, Sonora y Guanajuato.
Es del dominio público la ruta y puntos fronterizos por donde ingresan al país miles de armas todos los días. La frontera entre los dos Laredos es uno de los 17 puntos más importantes del norte identificados por la Procuraduría General de la República (PGR) para el tráfico de armas, debido a la facilidad con que se consiguen en el llamado mercado negro de Texas,
También pasa a través de ciudades fronterizas como Tijuana y Mexicali, Baja California; Ciudad Juárez y Ojinaga, Chihuahua; San Luis Río Colorado, Sonora; y Nuevo Laredo, Tamaulipas, cobra especial dimensión, según el informe de la Sección VII del Ejército Mexicano denominado Operaciones contra el narcotráfico. Incluso, en los nuevos esquemas de la narcomercadotecnia, el pago de las armas y parque es en especie.
- Más capacidad y efectividad de fuego

EZLN
En los últimos cinco años, el tráfico de armas entró en una creciente espiral que le ha permitido al crimen organizado, principalmente a bandas de narcotraficantes, superar ampliamente a las corporaciones policiacas. De acuerdo a informes de la Procuraduría General de la República (PGR), la entrada de armamento al país se ha incrementado en volumen, calidad y potencia y pasa por las fronteras norte y sur, por las mismas rutas del narcotráfico.
Entre las armas aseguradas en 2008 por la PGR, figuran los lanzacohetes tierra-tierra, diseñados para destruir vehículos blindados ligeros. También hay ametralladoras Barret calibre 50 milímetros, capaces de atravesar blindajes convencionales y unidades militares ligeras. Se han incautado también ametralladoras Thompson (estadunidenses); Galil y Uzi (israelíes); HMPK (alemanas); FAL (francesas y belgas) y granadas de fragmentación TOW Y RPG, de manufactura rusa y china. Desde 1994 y 1996, a raíz de la aparición del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y del Ejercito Popular Revolucionario (EPR), el centro de inteligencia militar documentó la introducción de lanzagranadas y lanzacohetes de fabricación rusa tipo RPG-2, RPG-7 y RPG-18
Sin que haya certeza del número real, hay versiones que sostienen que en todo el país hay 15 millones de armas, mientras que cifras oficiales de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) aseguran que entre 1972 y 2001 se otorgaron 5 millones 443 mil 547 licencias de portación de armas.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que en el marco de la Campaña Permanente contra el Narcotráfico y la aplicación de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, el día 12 de julio de 2008, se recibió una denuncia anónima de que en el domicilio calle del Llano número 4708, fraccionamiento Acueducto, de Culiacán, Sinaloa se ocultaba un grupo de aproximadamente 8 personas armadas, por lo que el personal militar del 94/o. Batallón de Infantería y del 6/o. Batallón de Fuerzas Especiales, procedieron a verificar la información asegurando a las siguientes personas de entre 18 y 36 años de edad, con un verdadero arsenal:
HÉCTOR MANUEL LEÓN LEÓN, de 21 años de edad, originario del Ejido 2 de abril entre Cósala, Sinaloa y Tamazula, Durango. EUDOCIO HERNÁNDEZ BAUTISTA, de 23 años de edad, Tahuicapa, Veracruz. RAMÓN LEÓN MACHADO, de 19 años de edad, originario del Ejido 2 de abril, entre Cósala, Sin. y Tamazula, Durango. JUAN CARLOS RIVERA VALENZUELA, de 36 años de edad, originario del estado de Durango. JESÚS ÁVILA PARRA, de 18 años de edad, originario de Culiacán, Sin. RAÚL VALENZUELA BARRAZA, de 26 años de edad, originario de Tamazula, Durango y a ERICK ALONSO RIVAS RÍOS, de 30 años de edad, originario de Culiacán, Sinaloa.
ARMAMENTO ASEGURADO:
- Un lanzacohetes ligero M72 antitanque (fabricación norteamericana).
- Un aditamento lanzagranadas, Cal. 40 mm., M203.
- Siete fusiles AK-47 Cal. 7.62X39 mm.
- Cuatro fusiles (un M-4 Cal. 223, un R-15 y dos M-16 Cals. 5.56 mm.).
- Cuatro pistolas diferentes calibres.
- 91 cargadores para diferentes calibres.
- 1,346 cartuchos de diferentes calibres.
- Dos granadas de fragmentación 40 mm.
El tráfico de armas es un delito reconocido por el actual presidente de Estados Unidos y la Secretaria de Estado, pero aun no existe alguna estrategia para combatirlo.
