Maltrato a los animales
Me sorprendió muy gratamente el tamaño de la marcha del sábado para exigir un trato mejor para los animales. Yo no tenía idea de que esa causa tuviera tantos y tan vehementes partidarios. Excelente. Francamente, excelente.
Me sorprendió muy gratamente el tamaño de la marcha del sábado para exigir un trato mejor para los animales. Yo no tenía idea de que esa causa tuviera tantos y tan vehementes partidarios. Excelente. Francamente, excelente.
Mi querido paisano Ernie Sánchez me amplía el asunto mencionado aquí ayer: “El Nacho, su hijo (del Chicuras), compañero nuestro en el ICO, es mi cuaderno a doble raya en el puerto, desde hace 52 años.
El del PAN y el del PRI, respectivamente. ¿Quién lo habría dicho hace diez años, cuando muchos ilusos (yo entre ellos) pronosticaron incluso la desaparición del nefasto tricolor?
Hace unos 50 años, en mi infancia mazatleca, supe por primera vez que existía una práctica delictiva llamada “secuestro por dinero”. A un pintoresco personaje local apodado “El Chicuras” (famoso por sus huaraches, su afición al cine y su gran riqueza en propiedades inmobiliarias urbanas) lo atraparon unos maleantes, quienes se lo llevaron con rumbo desconocido.
El caso de Diego logró lo inconcebible: conmocionar a una opinión pública nacional ya vacunada, blindada, escéptica, hastiada y asqueada de manifestaciones de inseguridad, ilegalidad, delincuencia, sangre, violencia, abuso, atropello.
Un matrimonio prende el televisor para ver una muy anunciada pelea de box. Han preparado sándwiches y cervezas. Sorpresivamente, la pelea termina por knockout a mitad del primer round. El marido salta furioso y grita: “¿Pero qué es esto? ¡Yo estaba seguro de que iba a durar mucho más! ¡No llegó ni a los dos minutos!” La esposa, muy suavemente, murmura: “Para que sepas lo que se siente…”
Un querido amigo colombiano me da esta sabrosa explicación del colombianismo usado por Daniel Samper: “En mi época de feliz indocumentado y peligroso frecuentador de bares y pistas de baile de bajos fondos, la oportuna palabra que comentas –de tan berraca es precisa y oportuna onomatopeya– tenía todo el arcoiris semántico del mexicanísimo cabrón.
Los siento, pero esa idea no me entusiasma demasiado. Si no les parece atractivo entrar ilegalmente en EU, pues no vayan. Los gringos tienen derecho de hacer lo que les plazca en su país. Si no nos gusta, pues no vayamos (como yo, que tengo la visa vencida desde hace años y no voy a renovarla porque no quiero pisar el cada día más policiaco territorio gringo nunca más en mi vida).
“Según cifras oficiales de Estados Unidos, medio millón muere ahí anualmente a causa del tabaco, 85 mil por alcoholismo, y 17 mil debido al conjunto de drogas ‘ilegales’.
A propósito de su reacción serena y hasta afable ante cierto desastre general que le afectaba personalmente, un sabio pensador dice: “Dentro de lo terrible, fue esencialmente divertido. Tú sabes, cuando eres joven estás lleno de expectativas y autoconfianza. Luego, los golpes de la vida te vuelven más cauto.