Carlos Mc Gregor Giacinti

Todos somos Sinaloa

MARIO MARTINI

Carlos Mc Gregor Giacinti

Poeta y catedrático 

Aunque nació el 13 de agosto de 1906 en el barrio de San Román de la ciudad y puerto de Campeche, echó raíces en el puerto de Mazatlán al casarse con María Emilia González Valenzuela, paciente  mujer que lo condujo amorosamente por los fértiles caminos de la inspiración, lo que le permitió ser poeta de tiempo completo, de lo que muy pocos pueden presumir. Por decisión del destino y voluntad propia, sus cenizas fueron repartidas alícuotamente entre Campeche y Mazatlán.

Fue  el hijo menor de los seis que procrearon don Lorenzo Mc Gregor Brito, sanromanero y de doña Adriana Giacinti Paoli, originaria de Ciudad del Carmen, Campeche. A la muerte de su padre en 1912, se fue a radicar con su madre a la ciudad de Mérida, Yucatán, donde empezó a tener tratos con la poseía bajo la dirección del maestro Luis Rosado Vega, ilustre poeta yucateco.

Pero su actividad como escritor dio principio en 1920, a los tempranos 14 años, cuando estrenó su primera obra de teatro. En 1921, la Revista de Yucatán, hoy Diario de Yucatán, publicó su primer poema. En 1925 se fue a radicar a la ciudad de México,  donde empezó a destacar en las letras mexicanas.

Ya instalado Mc Gregor en la cumbre de la poesía nacional, Solón Zabré, también poeta, hizo de él una descripción bordada al detalle con el hilo de la impunidad que permite la amistad para siempre:

“Esa cosa física que se llama Carlos Mc Gregor Giacinti, bullente de sangre nerviosa, temperamental y abstrusa (adj. recóndito, de difícil comprensión o inteligencia), es como uno de esos hombres terribles regresados de nuestros tumultos norteños, los bigotes caídos en desastre, el ademán de brusquedad y olvido, y los ojos congelados en quién sabe que horrendos misterios interiores, una sonrisa que parece una mordida colgada de los labios azarosos, y el andar desgarbado de las largas caminatas…En esa sangre y nervios, en ese ser físico, un desbocado afán poético…”

  • A escudriñar la espuma del mar

En búsqueda incesante del diálogo vivo y experiencias que dieran cauce a su caudal romántico, llegó a Sinaloa en 1935, su patria íntima para siempre, avecindándose en el puerto de Mazatlán, donde la vida pasa sin llorar. En la Perla del Pacífico contrajo matrimonio con María Emilia González Valenzuela, originaria del puerto, con quien procreó a sus hijos Rusia y Lorenzo Octubre, cuyos nombres de pila seguramente surgieron por inspiración fugaz o veneración momentánea.

En 1937 ingresó a la Universidad Socialista del Noroeste, hoy Universidad Autónoma de Sinaloa, de la que fue catedrático de las asignaturas  Arte y Literatura en la Escuela Normal, Literatura Hispano-Americana en la Escuela Secundaria y Literatura Universal en preparatoria.

Por situaciones políticas entre gobierno, estudiantes y profesorado, llegó a ocupar el cargo de Secretario Encargado de la Rectoría para finalizar el año escolar 37-38 y encauzar el trabajo del año escolar 38-39. Años más tarde, en 1954, intervino en la organización e incorporación a la SEP del Instituto Cultural de Occidente (ICO), uno de los más prestigiados colegios de Mazatlán y del estado en el que impartió la clase de Literatura Universal hasta 1961.

Sus producciones literarias han merecido el elogio de la severa crítica. Fue poseedor de 31 flores de oro ganadas en diverso concursos literarios, tres segundos lugares, siete terceros  y un accésit.  Obtuvo más de 60 reconocimientos a nivel nacional.

En 1937 obtuvo el segundo lugar en el certamen de poesía Clemencia Isaura de Mazatlán con su poema Oblación. El sitio de honor lo ganó Alejandro Hernández Tryler con el poemario Alcancías de Romances. En 1942 obtuvo nuevamente el segundo sitio en el mismo certamen con  Romance de vida. El primer lugar lo obtuvo Solón Zabré, quien más tarde prologaría algunas de sus obras.

Finalmente obtuvo la Flor Natural en el carnaval mazatleco de 1943 con su poema Romances de Vida y Muerte y Muerte y Canto a la América Joven. Repitió en 1944  con Cuatro Romances Marinos y un segundo lugar con el poema Canción Costeña. En 1947 obtuvo otra Flor Natural en las fiestas  carnestolendas de Mazatlán con su poema Balada de Un Lucero Perdido, y en 1955 volvió a triunfar en el puerto con sus Décimas de la Gota de Agua.

Fue reconocido como uno de los mejores poetas mexicanos cuando su nombre se dio a conocer nacionalmente con su poema Tríptico Epistolar, conquistando el título de “Poeta de las Américas” en un certamen efectuado en la ciudad de Nueva York en el año de 1943, en el que concursaron poetas de todo el Continente Americano. Mc Gregor representó a México.

  • Vigor y tortura lírica

Solón Zabré dijo de él: Muchos y de diverso calibre han sido los juicios que la obra poética de Carlos Mc Gregor Giacinti ha provocado. Y en tanto que los menos le han sido desfavorables en parte, altos poetas enjuician algunas de sus producciones y las encuentran dignas de galardón por sus merecimientos…En tres libros: Lágrimas de bronces, 7 poemas largos y Calle, Plaza y Pueblo, publicados de 1936 a 1940, resuelve su tarea lírica de esa época. Si en el primero –un ego borracho de sí mismo,  dijo uno de sus críticos- fue fatalmente romántico y llevó su poesía por los caminos de una dolencia engañosa y vacilante, alimentada por noches de enfiebradas de sensualidad; en el segundo se afilió a quienes hacíamos arte de contenido social, dándonos el tono claro de su temblor. Policromo, sentimental y heroico, era folklorista el tercero. Estas señales determinan, a buen seguro, la facilidad  y versatilidad con quien sin perder su calidad poética, al contrario, mejorándola, caben en su inspiración modos y temas varios…Hombre y poeta antes que todo, Mac Gregor no quiso eludir o soslayar siquiera, el clima temporal de nuestro país. El poeta vivió desde el minuto pausado de la canción mínima, derrengada de melancolía, hasta la hora trémula y austera de la lucha social. ..”

En el prólogo de Costa Amor y Tamarindo, Zabré escribió: “En sus pensamientos alienta el anhelo de encontrar la raíz de su voz, por eso se llena de insatisfacciones y es vario en torturas líricas, múltiple de acentos, resuelto siempre. Es maleable y dúctil en su técnica como pocos poetas en nuestro tiempo y maneja la sílaba y el romance con tan peculiar maestría que alcanza una ventajosa superación entre todos los cultivadores de esas formas literarias…Reconozcamos a Carlos Mc Gregor Giacinti a uno de los aedas de más vigorosa y brillante personalidad entre los líridas de América…”

Su obra poética incluye Zarsas del camino, Lágrimas de Bronce, Señora Sinaloa, Siete poemas largos, Calle, Plaza y Pueblo, Las Músicas del Pueblo, Tríptico Epistolar, Poemas de Amor y Mar, Rostros Distantes, Epistolario Inútil, Antología Poética, El Romance del Quelite, Romance de Cinco Barrios, En la Resaca de tu Amor Salobre.

Como obra teatral en verso escribió Huey Colhuacán y como obras teatrales en prosa El Abandonado, Alma Rosa, La Ermita, El Bruto, El Corazón del Pueblo, Las Gitanas, La Tormenta y Tramonto, Costa Amor y Tamarindo.

El eximio bardo, el cantor de México en su poesía, murió en Mazatlán, Sinaloa, el 29 de enero de 1984.

Sus cenizas fueron esparcidas en los mares de Campeche y Mazatlán, según fueron sus deseos. Los gobiernos de ambas entidades le rindieron póstumo homenaje.

Carlos Mc Gregor Giacinti dijo trovas en los balcones y anduvo por las ferias de nuestros pueblos. Amó el barro de nuestra tierra y nuestras mujeres, y dio su mano a las manos aceradas de los hombres.

Las flores de oro obtenidas a lo largo de su extensa producción poética son:

Mazatlán, Sinaloa: 7

• Campeche, Campeche: 4
• Ciudad del Carmen, Campeche: 3
• Sahuayo, Michoacán, 1
• Rosario, Sinaloa: 2
• Santiago Ixcuintla, Nayarit: 2
• México, D. F. 2
• Durango, Durango: 2
• Querétaro, Querétaro: 1
• Matehuala, San Luís Potosí: 1
• San Luís Potosí, San Luís Potosí: 1
• Guaymas, Sonora: 1
• Guadalajara, Jalisco: 1
• San Miguel Allende, Guanajuato: 1
• Pachuca, Hidalgo: 1
• Zacatecas, Zacatecas: 1

Invitación a los lectores de esta columna: Si conocen algún sinaloense notable del pasado o presente, envíen sus datos de contacto para incluirlo en estas semblanzas.

(Semblanza del libro La Patria Íntimas/Todos Somos Sinaloa de Mario Martini)

Bookmark and Share

Categoria: Patria Intima