José Bernardo Gastélum Izábal

Todos somos Sinaloa

MARIO MARTINI

José Bernardo Gastélum Izábal

Maestro, escritor, médico y diplomático

Fue  creador de la siguiente frase, que describe la profundidad de su pensamiento humanista: “El universo de las cosas se halla contenido en el universo del espíritu”.

Cuando el presidente Álvaro Obregón designó a José Vasconcelos  Secretario de Educación –que había reestructurado con éxito a la Universidad Nacional, suceso que le ganó el mote del “Apóstol de la educación”-, éste nombró al sinaloense como su subsecretario. A la renuncia intempestiva de Vasconcelos en 1923, él mismo pidió al presidente que fuera el doctor quien lo relevara en el ministerio. Desde esa posición, Gastélum fue artífice en 1924 del proyecto de  autonomía de la entonces Universidad Nacional, que también apoyaban  el doctor Ezequiel A. Chávez, rector de la Universidad, y Manuel Gómez Morín, futuro fundador del Partido Acción Nacional, entonces director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional.

El proyecto se apoyó sustancialmente en  la experiencia de Gastélum, rector fundador en 1918 de la Universidad de Occidente, que luego  transformó en la actual Universidad Autónoma de Sinaloa, pionera nacional en materia de autonomía. Con respaldo de su prestigio y el de sus compañeros intelectuales reunidos en la revista Mexicana de Cultura “Contemporáneos” –de la que el mazatleco fue editor de 1928 a 1931, al lado de Jaime Torres Bodet, Bernardo Ortiz de Montellano y Enrique González Rojo-, ocupó posteriormente la Jefatura de Salud a la que convirtió en Secretaría, dotándola de un moderno edificio art nouveau donde varios pintores y muralistas plasmaron su talento. Esto fue posible por la buena amistad que mantuvo con el presidente Plutarco Elías Calles, quien también había nombrado al mazatleco Genaro Estrada Ministro de Relaciones Exteriores.

La Secretaria de Salud se convirtió entonces en refugio de escritores, poetas y pintores que acudían diariamente a visitar al doctor Gastélum ante las miradas de asombro de los burócratas. Salvador Novo, la conocida “navaja de la inteligencia”,  ironizó este hecho al describir a la institución como “el pequeño Parnaso –la patria simbólica de los poetas- de Gastélum”. En cambio, su amigo Jaime Torres Bodet lo describió con generosidad: “en la oficina que gobernaba el doctor Gastélum, con vocación poética indiscutible, aquella afluencia de poetas no dejaba de sorprender a los funcionarios y de inquietar un poco a los médicos. Acaso éstos consideraban que la opinión popular aprovecharía vecindad tan fortuita de poetas para aplicar al Departamento de Salubridad el proverbio célebre de médico, poeta y …”

Como Secretario de Educación promovió la edición de los “Apuntes para la Historia de Sinaloa” de Eustaquio Buelna con introducción y notas de su amigo, compañero y paisano  Genaro Estrada. Durante su paso por la literatura, publicó los libros “Inteligencia y Símbolo”, en 1931; “La deshumanización del hombre”, “En el reino de las sombras”, en 1936; “En la red invisible”, en 1937; y en 1966 escribió el libro “La Revolución Mexicana: interpretación de un espíritu”.

De estatura enorme, mantuvo relación con lo más selecto de la comunidad intelectual de su tiempo, como su paisano Gilberto Owen, Bernardo Ortiz de Montellano, Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, Jorge Cuesta, Carlos Pellicer, Jaime Torres Bodet, José Gorostiza y Enrique González Rojo. Fue precisamente quien convenció a Owen de intervenir decisivamente en el convulso movimiento literario de ese periodo, al cual no fueron ajenos personalidades como Enrique González  Martínez, Alfonso Reyes, José Vasconcelos, Genaro Estrada y Elías Nandino.

  • Sinaloa, en deuda

Sin lugar a duda los sinaloenses estamos en deuda con este personaje, pues su contribución a la modernización educativa de Sinaloa fue crucial. Hombre consciente de su tiempo, durante algunos años estuvo madurando el proyecto de convertir al Colegio Rosales –en el que estudió la preparatoria- en Universidad, en un afán por modernizar la educación superior no solamente en Sinaloa sino también en el noroeste de México, a través de la creación de una universidad regional que involucrara a la juventud de los estados de Sinaloa, Sonora, Baja California, Chihuahua, Durango y Nayarit, cuyo modelo estudió en universidades estadounidenses.

Su íntima amistad con el también mazatleco Ramón F. Iturbe, entonces gobernador del estado, fue el derecho de picaporte que permitió que su proyecto educativo prosperara, además de que el propio gobernante estaba convencido de los alcances de la propuesta. Los tiempos de los colegios ya habían pasado, particularmente el del Colegio Rosales que estaba en plena decadencia.

Concluida la revolución mexicana, en 1918 el Colegio se transformó en la primera y original Universidad de Occidente. El gobernador Iturbe decretó en su favor la autonomía con la finalidad de que la Universidad tuviera la capacidad jurídica para decidir su proyecto académico, administrar su patrimonio y autogobernarse, configurando así un caso pionero de reforma universitaria en el país: bajo un visionario y novedoso modelo de universidad regional, la institución comprendió a los diversos niveles académicos: secundaria, normal, bachillerato, educación para adultos y educación continua, carreras técnicas y de licenciatura; desarrolló un ambiente de libertad de cátedra, derecho a la educación y solidaridad con los amplios intereses sociales.

  • Brillante trayectoria

En unos cuantos párrafos se hace el viaje por la brillante trayectoria del doctor Gastélum Izábal. En 1918 fue rector de la Universidad de Occidente hasta 1922, año en que la institución tomó el nombre de Colegio Civil Rosales y que conservó hasta 1937. Ingresó en el servicio exterior mexicano como Ministro Plenipotenciario en Uruguay y Paraguay. En 1923 fue subsecretario de Educación con José Vasconcelos y Secretario cuando aquél renunció al cargo; el presidente Plutarco Elías Calles lo nombró Jefe del Departamento de Salubridad, puesto que ocupó hasta 1928, transformándolo en Secretaría.

Ayudó a los jóvenes intelectuales ligados a Vasconcelos y con su aportación circuló la revista cultural “Contemporáneos”, exactamente cuando Álvaro Obregón, reelecto Presidente de la República y quien le había prometido ratificarlo en el cargo, fue asesinado por el fanático católico Juan León Tora  en un restaurante de la ciudad de México el 17 de junio de 1928. Gastélum, quien era amigo personal del sonorense victimado, se refugió de nuevo en la diplomacia, como Ministro Plenipotenciario en Italia y Hungría. Regresó a México en 1930 y colaboró nuevamente como editor de  “Contemporáneos”, al lado  de Ortiz de Montellano. Jaime Torres Bodet y Genaro Estrada.

Humilde hasta el límite, al concluir los altos cargos conferidos por Obregón y Calles, regresó a Mazatlán para ocuparse de la dirección de la  Escuela Preparatoria y ejercer su profesión.

  • Biografía por escribir

A pesar de su enorme prestigio como intelectual, servidor público y nacionalista precursor de la modernización educativa en México, la del doctor José Bernardo Gastélum Izabal es obra por rescatar y biografía por escribir. Por causas inexplicables, fue excluido del Diccionario Geográfico, Histórico, Biográfico y Estadístico del Estado de Sinaloa de Amado González. Se sabe que nació en Mazatlán el 14 de agosto de 1889, aunque desde pequeño su familia lo llevó a Culiacán donde  estudió primaria, secundaria y preparatoria en el Colegio Rosales, por lo que los culichis pelean el lugar de origen.  Se graduó como médico en la Universidad de Guadalajara e hizo un postgrado en la Universidad de Columbia de Nueva York.  Se casó con Chonita Almada con quien procreó  3 hijos: Lily, Dora y Bernardo. Vicioso de la lectura, murió casi ciego en 1982, a los 93 años de edad, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, cuyo Hospital General lleva su nombre.

(Semblanza del libro La Patria Íntima de Mario Martini)

 

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Categoria: Patria Intima

  • Dora Gómez Palacio Gastelum

    Viví con mi abuelo en la ciudad de México en los años 1978 y 1979, no padecía ninguna enfermedad, fue un hombre fuerte y sano hasta su muerte a los 98 años en su casa en la Colonia Roma en México D.F.
    Siempre admiré la brillantez de su pensamiento y respirar en su casa un ambiente de conocimiento.

  • Bernardo Jose Gastelum Alatorre

    solo unas pequenas coorreciones.
    Mi abuelo el Dr. Bernardo Jose Gastelum Izabal. nacio efectivamente en Culiacan pero fue Mazatlan su ciudad preferida, y no murio casi ciego sino que veia muy bien pese a ser un lector insaciable.
    por ultimo murio en la cd. de Mexico.

    aciable