Roberto Arballo “Betuco”

Todos Somos Sinaloa

MARIO MARTINI

Roberto Arballo “Betuco”

Guitarrista y director musical

No eran buenos tiempos para vivir en La Loma del Gato, por donde reptan los enormes tubos de agua potable que surcan cerros y marismas para llegar a las planicies de una Península complicada, y mucho menos para pensar en ser artista. Estaban de moda los mongoles, una pandilla feroz que con idéntica violencia a sus crímenes fue exterminada por el temible jefe de la policía Salmán –a hierro murió- que tenía su propia filosofía para combatir a la delincuencia: “para qué queremos a esa gente que ni la cárcel endereza…Con tales pensamientos, capturaba a los presuntos delincuentes y sin que mediara más juicio que el de él los llevaba a terreno y les aplicaba la ley fuga.

Del otro lado de la vida, la disyuntiva se presentaba entre ser pandillero o artista. Si se escogía lo primero, el aprecio de la pandilla y el respeto de los vecinos atemorizados estaban garantizados. Pero si se iba por lo segundo, surgía la preocupación de la familia –ser músico o artista no lleva más que a morirse de hambre, solían decir los padres de aquellas épocas- y la mordacidad de los amigos que a quien portara una paleta y un par de pinceles lo identificaban con la homosexualidad.

A los 10 años, parado en la cima de la Loma del Gato frente al destino incierto, Betuco, hijo de Papabeto, miraba hacia el frente la vida deseable pero inalcanzable de la burguesía y hacia atrás, el amor a la familia y la pobreza de la que se quiere huir de prisa.

La conocida Loma del Gato,

Tal vez escuchó la composición de Adolfo Rivera, Alma de Artista, y con ella viajó hasta el maltrecho edificio del INBA mazatleco, donde trató de aprender pintura. Un instinto especial lo alejaba de las cuerdas, arpegios y armonías de la guitarra de su padre. Él iba por algo mayor, el arte de Siqueiros, Orozco, Dali. Uno propone y Dios dispone.

La pintura,  uno de sus tres amores, quedó para después. Su esposa oriental llegó para quedarse, su Yoko Ono, y la guitarra se instaló para siempre para comenzar una búsqueda incesante de raíces múltiples de amor, jazz y mexicanidad.

En lontananza y el flashback se miran las persecuciones implacables del gordo Salmán, jefe de la policía municipal, que exterminó a las pandillas con la cobarde ley fuga.

Nacer y vivir ahí no fue fácil. Betuco nació en el popular barrio de la Loma del Gato, ubicada entre las calles José María Canizales Rosales e Iturbide, en el centro de Mazatlán.

Por problemas  de  dinero su padre, también guitarrista, tuvo que viajar constantemente y ausentarse de la familia por varios meses. Esta situación acabó con la separación de sus padres. Sin embargo, el futuro músico creció bajo la influencia de su padre y  padrinos, don Tomas Sandoval García de Tequila, Jalisco);  y doña Loreto Beltrán, originaria de Baila, Sinaloa, un pueblito cercano a Culiacán.

No fue difícil desarrollar su gusto por la música, pues su padrino era  maestro de guitarra, mandolina y contrabajo en el Instituto Mazatleco de Bellas Artes (IMBA). De hecho, el maestro Sandoval fungía como co-director del instituto y además tenía un taller de laudería donde fabricaba instrumentos de muy buena calidad que exportaba a Estados Unidos.

Sus primeros contactos con la guitarra comenzaron a los siete años de edad, primero con su padre, un excelente guitarrista, y luego con su padrino en el IMBA.

Simultáneamente estudió piano, solfeo y artes plásticas que incluían dibujo, grabado, óleo, acuarela, pastel, tiza y modelaje. Actualmente, ya como un jazzista de altos vuelos, tiene intención de continuar su aprendizaje en las artes visuales.

A los 12 años ya trabajaba como músico profesional en la “Orquesta Belmar”, la número 1 en la década de los 60′a., que  amenizaba los eventos mas importantes de la época, como las coronaciones del Carnaval, los bailes de Blanco y Negro en el Muralla y los de año nuevo en el Casino Mazatlán. Entre los 14 y 15 años tocaba piano, órgano y guitarra en el entonces centro nocturno La Copa de Leche, ubicado en las Olas Altas, punto de reunión de los mazatlecos de esos tiempos. de año nuevo en el Casino Mazatlán. Entre los 14 y 15 años tocaba piano, órgano y guitarra en el entonces centro nocturno La Copa de Leche, ubicado en las Olas Altas, punto de reunión de los mazatlecos de esos tiempos.

Entre 1968-1975, plenamente enamorado de Becky Joan Ricci,  originaria de Salt Lake City UTA, se fue a vivir a Tijuana B.C., donde estaba la escena musical más importante del país.

La pareja contrajo matrimonio en San Diego, con lo que Betuco obtuvo automáticamente la residencia idos no tuvo problemas para ingresar a la Universidad del Sur de California en San Diego, donde estudió armonía y ensamble musical con el maestro Joseph Marillo, quien advierte talento en el músico mazatleco al grado de sacarlo de la universidad y adoptarlo en clases particulares. Estadounidense que le sería muy útil para saciar su devorador apetito musical. Ya como mexicano legal en estados Unidos no tuvo problemas para ingresar a la Universidad del Sur de California en San Diego, donde estudió armonía y ensamble musical con el maestro Joseph Marillo, quien advierte talento en el músico mazatleco al grado de sacarlo de la universidad y adoptarlo en clases particulares.

En 1975 decide regresar a la ciudad de México, donde se integra inmediatamente a la escena musical del momento, participa en muchas grabaciones discográficas y acude a giras con los artistas del momento, obras teatrales y espectáculos nacionales e internacionales.

Generosos músicos, como el concordense Cecilio  Chilo Moran,  el mazatleco Mario Patrón e Higinio Velásquez  le enseñan los principios de orquestación.

Al año siguiente de haber llegado a la ciudad de México,  el productor Luís de Llano Macedo  le encarga un demo para presentar a una joven cantante llamada Marisol Echanove, luego conocida como  Maria del Sol.

Su exitoso trabajo le abrió las puertas de las oficinas de Victor Hugo O´Farrill, entonces vice presidente de Televisa y de don Emilio Azcárraga Milmo presidente de la misma empresa, quienes lo nombran director musical del programa Espectacular Domecq, el mas importante del momento. Luego tomó las riendas de  “Variedades Vergel”, “Noche a Noche” y musicalizó  las Telenovelas “Los Ricos También Lloran”, “El Derecho De Nacer”, “Muchacha de Barrio” y muchas más.

Al mismo tiempo, dirigía los espectáculos de  Enrique Guzmán, Imelda Miller, los Gay Crooners, Gualberto Castro y Mona Bell, la cantante más importante que ha dado Chile. Honesto con sus limitaciones profesionales, rechaza varios proyectos y producciones de Televisa con el argumento de viajar nuevamente a Estados Unidos a seguir perfeccionándose.

En esa época fallece su esposa y al tiempo vuelve a casarse con Claudia Jean Raíz, otra norteamericana. Antes de irse a Los Ángeles  hace el arreglo musical a la canción “Soy Un Desastre” del grupo Timbiriche, que se convertiría en su mayor éxito.

Decidido a prepararse para las grandes ligas, ingresa a la Dick Grove School of Music, la escuela mas importante para estudiar armonía, orquestación y composición la DICK GROVE SCHOOL OF MUSIC. Para pagar sus estudios, luego de rechazar orgullosamente una beca ofrecida por Televisa, trabaja en la imprenta de la escuela y como asistente de maestros (teacher aid). Al poco tiempo, terminó dando clases.

Durante la presidencia de Ronald Reagan pisa la Casa Blanca y el  Lincoln Center, acompañando al gran pianista Roger Williams.  A partir de entonces, antes de terminar sus estudios, comparte el escenario con los mejores músicos de Los Ángeles que también son de los mejores del mundo.

Con esta influencia y calidad de músicos, forma Wet Paint, su primer grupo de Jazz Fusion.

Conoce al enorme músico brasileño Moacir Santos, con quien empieza a tocar. Nuevamente encuentra a un hombre generoso quien no solamente le sugiere estudiar contrapunto del siglo 16 y 17 sino que se ofrece a enseñarle.

De 1985 a 1989 ocupa la dirección del festival Internacional de la Canción (OTI), capitulo Los Ángeles. Al año siguiente regresa a México y con la nostalgia de su desmantelado Wet Saint forma otra versión con los mejores músicos de México. Más tarde me divorcio. Ya reintegrado al ambiente capitalino, participa en la producción de un disco de Ricardo Arjona y hace el arreglo al tema Historias de Taxi, título del álbum, que fue el más importante y mas vendido de todas las producciones discográficas de Arjona.

Participa también en la producción de un disco para Manuel Mijares, donde grabó una introducción de guitarra que luego fue utilizado como tema principal de la telenovela El Privilegio de Amar y hoy se repite en la parodia El Privilegio de Mandar.

En 1987 encontró a otra fanática del jazz como él,  la japonesa Yuko Fujino Kawaguchi, quien soñaba con  tener un changarrito donde se reunieran los amantes del jazz. En ese momento, Betuco soñaba con un estudio de grabación, una escuela de música y hasta en una pequeña marca disquera donde se promoviera exclusivamente música de Jazz.

Divorciado de su segunda esposa, el destino los volvió a reunir en el año 2000 cuando inician una sólida relación que culmina en matrimonio y en la apertura del PapaBeto jazz Bistro, la catedral de los jazzistas en México, nombre que surge de una melodía compuesta por Betuco en homenaje a su padre fallecido, don Robert Arballo Núñez, mejor conocido como PapaBeto.  Hoy, Yuko, sus hijos y su changarrito son lo más importante en la fructífera vida musical del virtuoso Betuco.

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Categoria: Patria Intima